Barcelona, la joya de Gaudí

Ciudad de Barcelona

Como ciudad Barcelona destaca por innumerables atributos. Muchos de los que la conocen se sienten fascinados por la confluencia de múltiples culturas, su modernismo y su condición de puerta española hacia el Mediterráneo, lo que la convierte en una urbe de permanente actividad y dinamismo durante todo el año.

Reseñas de visitantes dan fe de que estar en Barcelona constituye una oportunidad única para recrearse a través del arte, la cultura y el buen gusto estético. Sus museos y monumentos afianzan el amor del visitante por la cultura, pero ningún otro arte como la arquitectura logran impregnar la ciudad en la memoria de todo aquel que tenga la oportunidad de visitarla.

La arquitectura barcelonista es única. De ahí que algunos la definan como un museo permanente al aire libre. Ese estilo exclusivo es obra y gracia del arquitecto español Antoni Gaudí (1852-1926), el máximo exponente del modernismo catalán.

Barcelona, la joya de Gaudí

Gaudí convirtió a Barcelona en su joya y pieza maestra. Gracias a él la ciudad condal hoy puede exhibir orgullosa edificaciones ilustres como la Casa Batlló, el Parque Güell o la inacabada, pero no menos ilustre Sagrada Familia.

Además de sus peculiaridades, el feudo gaudiano reserva al turista otras condiciones no menos llamativas. Está considerado como uno ciudad idónea para ser recorrida en bicicleta, mientras se va disfrutando de las obras que los artistas exponen en los soportes más inusitados como tejados y paredes.

Sagrada Familia Barcelona

Por su parte, su gastronomía no se deja opacar por las otras maravillas. El sabor catalán es aclamado a nivel mundial junto a otros sabores españoles como el vasco, y por ello Barcelona ofrece la posibilidad de degustar platos hechos con productos de los Pirineos y equilibrados con las esencias de la dieta mediterránea.

La fiesta tampoco le es ajena. Con variaciones según los barrios por las influencias de otras culturas o la fidelidad a lo catalán, la recreación en Barcelona no envidia nada a ninguna otra. Su música resulta atractiva y un complemento especial para que la experiencia en esta joya moderna que Gaudí legó al mundo contemporáneo sea completa.